Un gallego llamado Antonio Palmás Fernández -la duda respecto a que pudiera ser Palmaz la aportaron por su particular "seseo" verbal (que barajaban como razón para que se hubiera podido modificar con el tiempo) y alguna referencia antigua y vaga que quedó sin concretar-, llegó a la isla en fecha indeterminada, alojándose con unos "familiares" de apellido Bermudez, y contrayendo matrimonio en julio de 1.904 con una santiagueña, según consta Acta Matrimonial de la que posteriormente me facilitaron una copia del Registro. En dicho documento consta que Antonio era natural de Bravos, e hijo de Andrés y Gregoria (naturales de Bravos y Muras, respectivamente) pudiendo deducirse también que nació en 1867 ó 1868.