Finalizada la primera guerra carlista con el Abrazo de Vergara, convenio firmado en Oñate el 29 de agosto de 1839, entre el general isabelino Espartero y la representación del carlista Maroto, la ciudad de Betanzos se vería liberada de las partidas de facciosos que desestabilizaban la comarca y ponían en peligro la seguridad ciudadana.