La conocida como catedral rural de Galicia por su valía arquitectónica y artística se quedó pequeña ayer para acoger los actos de celebración de sus ocho siglos de existencia. La parroquia agoladense aprovechó sus fiestas de la Virgen del Faro para recordar la efeméride e inaugurar un nuevo cruceiro.
BLANCA PAZ - AGOLADA | Con un soplo imaginario, alentado por centenares de fieles, la parroquia agoladense de Ventosa apagó ayer las 800 velas de su tarta conmemorativa de los ocho siglos de su iglesia. Lo hizo con una misa solemne, aprovechando las fiestas de la Virgen del Faro.
Vecinos y fieles procedentes de municipios limítrofes, como Antas de Ulla, quisieron ser partícipes del histórico acontecimiento, que estuvo presidido por el obispo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco, al que acompañaron en el altar otros ocho curas y frailes. "Se quedó impresionado", aseguró el párroco Arsenio Galego horas después del oficio, celebrado a las 12.30 horas en la conocida como catedral rural de Galicia por su majestuosidad arquitectónica y artística.
La autoridad eclesiástica, que ya ofició en otras ocasiones en el mismo templo, comprobó una vez más la devoción de los feligreses María Auxiliadora y María del Amor Hermoso, las imágenes que ayer salieron en procesión. En los actos, a los que asistió el alcalde de Agolada, Ramiro Varela, participó el coro parroquial y varios vecinos que intervinieron en la misa con lecturas. Una de las feligresas hizo un resumen de las obras realizadas en el edificio en conmemoración de su 800 aniversario, y en las que se invirtieron unos 3.000 euros. Gracias a ellos, la iglesia dispone ahora de un sistema de repique eléctrico, de una alarma y de un reloj con campana programada.
La celebración concluyó con la bendición del nuevo cruceiro instalado en el campo de la fiesta para sustituir al que hace aproximadamente un mes fue derribado tras un accidente de tráfico.
http://www.farodevigo.es/portada-deza-t ... 81658.html
La iglesia de Ventosa sopla sus 800 velas
La iglesia de Ventosa sopla sus 800 velas
Poblada soledad es hoy el mundo.




