El acaudalado mercero Nicolás Beche, vecino de Mondoñedo, con tiendas en esta ciudad y en la de La Coruña, como también en las villas de Ferrol y Pontedeume, en las que ponía a la venta especiales mercadurías del género, era uno de los asiduos comerciantes que no podía faltar a la famosa Feria Franca de Betanzos, instaurada en 1467 por privilegio del Rey Don Enrique IV .